Con este simple truco volverás locos a los ladrones. Y también dormirás más tranquilo


Las Navidades no son solo la época para estar con la familia y celebrar. Los ladrones aprovechan cuando estamos de vacaciones o no estamos en casa en horas muy predecibles para colarse en nuestro hogar.  


Pero con este sencillo truco puedes hacer tus puertas más seguras sin tener que gastar un dineral en un caro sistema de seguridad o de blindado.  



El punto vulnerable de una puerta suele ser la cerradura, el mecanismo de metal del marco de la puerta por donde se introduce el pestillo. Algunas veces, los fabricantes le agregan unos tornillos muy simples a este componente de la puerta, los cuales no tienen la resistencia que deberían. ¡Y puede ser que un poco de presión sea suficiente para levantar la placa exterior de la cerradura... y entrar a la casa o apartamento! 


Esto quiere decir que si te esfuerzas un poco más y te aseguras de que los tornillos que sostienen la placa sean más grandes y resistentes, puedes obtener magníficos resultados. Los tornillos son muy baratos; incluso si compras los de mejor calidad, no tendrás que pagar demasiado. Y lo que te vas a ahorrar en sustos y rabietas compensa cualquier suma.

Muchas puertas y cerraduras no cuentan con las medidas de seguridad necesarias. Suele ser muy fácil colarse por las puertas de los balcones y terrazas, ya que a veces la manera en la que están hechas es una invitación para el intruso. Con este sencillo truco, se lo vas a poner difícil a los criminales. Y en la mayoría de los casos, cuando el ladrón encuentra obstáculos, se rinde rápidamente y abandona el lugar de los hechos: la rapidez es un aspecto fundamental a la hora de robar.

Comparte esto con tus amigos para que aseguren sus propias puertas, ¡y puedan dormir sin problemas por las noches!