Esta chica va al médico con un dolor en el trasero. Allí agujerean su cuerpo para sacarle algo de dentro y rellenan los huecos con gomaespuma por una estúpida razón COMPARTE.


La parte donde la espalda termina y las piernas empiezan responde a muchos nombres: trasero, pandero, pompis, posaderas, nalgas o cachas, entre otros. 


Seguramente tu país o incluso tu ciudad tenga un nombre especial que no se dice en ningún otro lugar. Pues bien, la brasileña Andressa Urach, de 27 años, es una chica famosa en su país por tener un... llamémosle trasero, especialmente bonito. Pero su trasero fue su perdición.



Andressa tenía el sueño de convertirse en modelo. Ya tenía una esbelta figura, una sedosa media melena y unos ojos hipnotizantes. Pero le faltaba su mejor arma: unas curvas mareantes en las nalgas y muslos. Para conseguirlas, tomó la decisión de recurrir a un relleno de hidrogel y PMMA para aumentar el tamaño y la firmeza de ambas partes. Este relleno es ilegal en Brasil, y por tanto peligroso. Pero como ella misma dice: "Somos esclavos de la belleza".



Y al principio, era bastante obvio que había tomado una muy buena decisión. En 2012 quedó segunda en el concurso Miss BumBum, una celebración en la que competían los mejores traseros de Brasil. Gracias a esto saltó a la fama, hasta el punto de que le pedían autógrafos por la calle.

Por desgracia, de repente todo se torció. Andressa sintió un dolor agudo en sus piernas por lo que fue ingresada en el hospital de Porto Alegre. El gel de relleno que usó en sus muslos le pudrió los músculos porque su cuerpo no lo absorbió. Tuvieron que agujerearle la piel para sacarlo, y mientras se cicatrizaban, le rellenearon las aperturas con gomaespuma. Las heridas resultantes de tal operación se infectaron de gravedad, por la que la llevaron a cuidados intensivos y hasta sopesaron tener que amputarle la pierna.

Andressa se sometió a diversos tratamientos y operaciones para librarse de la infección. Por suerte, finalmente se recuperó. Pidió por Twitter a sus más de 200.000 seguidores que rezaran por ella, y surtió efecto. Durante un tiempo le dolía la pierna al andar, pero ahora, gracias a la ayuda de los médicos, se ha recuperado casi por completo. Hasta ha escrito un libro contando su experiencia.

En Brasil hay un enorme mercado negro que se aprovecha de personas que están dispuestas a arriesgar sus vidas con tal de 'mejorar' su cuerpo usando sustancias prohibidas. 

El caso de Andressa debería servir como advertencia para todos, especialmente en un país que está a la cabeza del mundo en número de operaciones de cirugía estética. A veces la búsqueda de la belleza a toda costa puede salir mal. POR FAVOR COMPARTE.