Ex mano derecha de Escobar desveló el peculiar regalo que su hija le pedía cada navidad…


A menudo, las personas poderosas, que manejan grandes sumas de dinero, pecan de caprichosas. Este tipo de personas son conocidas por sus grandes excentricidades. Tal fue la vida del archiconocido delincuente Pablo Emilio Escobar Gaviria, del que tanto se habló y se sigue hablando en la actualidas. Esto ha sido debido a su llegada a la ficción en dos populares series de televisión. Su paso por la tierra encerró muchas rarezas estrambóticas y hechos deleznables.

Escobar fue uno de los tratantes de sustancias ilegales más poderosos del mundo. Fundó el cártel de Medellín, en Colombia, del que fue líder hasta el día de su defunción, el 2 de diciembre de 1993. Tras este incidente, sus familiares cercanos tuvieron que huir y exiliarse a Argentina. Allí trataron de rehacer sus vidas al margen de toda la polémica que generó uno de los malhechores más terribles del siglo XX. 

En Argentina su mujer e hijos tuvieron que aislarse y cambiar de nombre por seguridad y privacidad, así crecieron Juan Pablo y Manuela. No obstante, el tremendo interés que suscitaba la vida del fallecido Escobar propició que varios periodistas les siguieran la pista para obtener nuevas informaciones. Había todavía demasiadas preguntas sin respuesta. Maria Victoria y Juan Pablo llegaron a ser entrevistados varias veces…

Juan Pablo, el primogénito, explicó cómo fue tener a Escobar como figura paterna, y su experiencia vital en un libro. Pero lo que nos incumbe en este artículo es Manuela, la pequeña de la familia, la preferida de Pablo. Nunca ha comparecido ante los medios de comunicación. Sus sentimientos y opiniones, así como parte de su historia permanece en un velo de misterio. Lo poco que se sabe es que fue una infanta realmente consentida, una niña “de papá”.

Jhon Jairo Velásquez, más conocido como “Popeye”, fue uno de los hombres más cercanos al líder delictivo de Colombia. Por más de 20 años estuvo conviviendo con él y su familia, y cuidando de ella. Se podría decir que fue su mano derecha. Recientemente aportó nuevos datos sobre la vida de Manuela. Según Velásquez, ella fue una de las personas que sufrió más el asesinato de su padre. Escobar estaba siempre con ella, y cuando tenía que separarse, la cubría de regalos.

Precisamente, las últimas declaraciones de “Popeye” relatan las extravagantes concesiones que Escobar tenía con su hija. Prácticamente le daba todo lo que ella pedía, cualquier cosa. No llegó a conocer el “no” por parte de su progenitor, algo que no suena extraño conociendo la historia del colombiano. Todos los animales que se encontraron en la mansión Nápoles de la familia eran regalos para Manuela.

Una de las anécdotas que describe Velásquez habla de cuando su hija estaba tiritando de frío, quizás debido a un resfriado. El tratante de sustancias ilegales arrojó al fuego dos millones de dólares con el sólo objetivo de calentar a la infanta, algo que roza la locura. Pero este ejemplo no tiene nada que ver con el regalo más escalofriante que Pablo no dudó en hacerle a su pequeña, ya que ella se lo pedía cada navidad.

Y es que Manuela, dentro de su pompa de fantasía y lujo, no se percataba de nada raro. Ella, con toda su inocencia e ilusión le solía pedir a su padre que le comprara un unicornio. De esta forma, Escobar no dudó ni un momento en concederle este deseo. Para conseguir el animal mitológico, compraron un caballo pura raza y le colocaron un cuerno de toro en la cabeza. También le añadieron unas alas.

La chica se sentía entonces como si estuviera soñando, su papá conseguía siempre lo imposible. Pero no duraba mucho esta felicidad, ya que a causa de la herida que le creaban al caballo, mezclada con el tóxico pegamento al que lo exponían, acababa falleciendo a los pocos días. Esto no pareció importarle lo más mínimo al conocido delincuente, ya que durante varias navidades se repitió este truculento proceso…

No sorprende que la hija de este hombre no quiera relatar su infancia temprana junto a este terrible ser, una etapa de su vida de la que sería consciente varios años después. Otro capítulo más de la asombrosa historia de Pablo Escobar, algo que no deja indiferente a nadie. 

¿Qué te ha parecido? Sin duda no tenía ningún respeto por ninguna vida ajena… si te gustó este artículo dale like y comparte con tus allegados.