Este perrito va a misa todos los días porque está esperando que suceda un milagro…


El pastor alemán se llama Ciccio (otras versiones dicen que se llama Tommy) y lo abandonaron en un lote baldío hace cinco años. Pero, cerca vivía una mujer con un corazón gigante llamada Maria Margherita Lochi, de 57 años, que lo encontró y decidió adoptarlo.


La vida de Ciccio cambió radicalmente al encontrar un hogar lleno de amor y cariño en la ciudad de San Donaci, Italia.


Maria Margherita era una amante de los animales y ya había adoptado a varios perritos y gatos, pero el vínculo que se formó entre Ciccio y ella fue muy especial.


Doña María iba todos los días a misa en la iglesia de Santa María de la Asunción y el cura permitía la entrada Ciccio, que la acompañaba todos los días y se recostaba a sus pies pacientemente hasta que llegaba la hora de regresar a casa.

Lamentablemente, María murió en noviembre de 2012 y Ciccio siguió al ataúd de su humana amada cuando miembros de la comunidad lo llevaron cargando hasta la iglesia. Ciccio se sentó junto al féretro, junto a los escalones del altar.


Desde aquel día, cada vez que suenan las campanas de la iglesia, Ciccio continúa asistiendo a misa.

El padre Donato Panna señaló: ”Él está allí cada vez que celebro la misa y se porta muy bien. No hace ruido y no lo he escuchado ladrar una sola vez en todo el tiempo que ha estado viniendo”.


El padre Donato agregó que, después del funeral de María, sigue viniendo, espera pacientemente y en silencio frente al altar: “Yo no tengo el corazón para echarlo“.

Es el pueblo entero quien ahora se hace cargo de Ciccio. Todos lo cuidan y le dan comida, aunque lo mejor sería que pudiera encontrar un hogar definitivo y estable para que pueda recomenzar su vida.

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